El dueloPor primera vez en la historia, Australia y Egipto se enfrentan en un Mundial. Los Socceroos llegan tras clasificar como segundos del Grupo D (detrás de Estados Unidos), con una victoria ante Turquía (2-0), una derrota ante el anfitrión (0-2) y un empate sin goles ante Paraguay. Su juego es sólido en defensa, pero les cuesta generar ataque de manera consistente.
Egipto, por su parte, avanzó como segundo del Grupo G (detrás de Bélgica) de forma invicta: empate ante Bélgica, triunfo 3-1 ante Nueva Zelanda (su primera victoria en un Mundial) y empate 1-1 ante Irán. Los Faraones muestran más profundidad ofensiva y mejor momento.
Claves del partidoLa estrella: Mohamed Salah. El capitán egipcio, a sus 34 años, es el gran diferencial. Lleva 1 gol y 2 asistencias en el torneo, aunque salió con molestias en el isquiotibial ante Irán. Su presencia (o ausencia) puede decidir el duelo.
Otras armas egipcias: Omar Marmoush (Manchester City) aporta dinamismo en ataque.
Australia: Dependerá de la solidez defensiva (Milos Degenek, Alessandro Circati) y de contraataques rápidos con jugadores como Nestory Irankunda o Awer Mabil.







