El lateral izquierdo vallisoletano cabeceó a la red una falta botada por Kochorashvili, sellando su primer gol como sevillista. Antes, Stassin había rematado a la madera para los de Nervión y Otorbi había estrellado un remate en el larguero para los valencianistas.
El resultado deja a los hispalenses en una notable posición con 10 puntos de 15 posibles y aleja de momento los fantasmas en la entidad, tras una temporada pasada muy complicada. En el Valencia, en cambio, saltan todas las alarmas a las primeras de cambio.
El equipo ché es colista con un punto tan sólo en cinco jornadas y la continuidad de Carlos Corberán en el banquillo de Mestalla pende de un hilo.
El Sevilla recibía al Valencia en el Ramón Sánchez Pizjuán después de la buena imagen ofrecida en las dos primeras jornadas, con la posterior derrota frente al Atleti y el empate en Cornellá. Enfrente, un Valencia en horas bajas, colista con un sólo punto.
Los hispalenses salieron con la intensidad que les caracteriza en Nervión y pidieron penalti en el minuto 10 por un pisotón de Gayá sobre Stassin. El VAR revisó la jugada pero decretó que no había nada.
El Valencia pasó a tomar la iniciativa, con posesiones largas, que de entrada no fructificaron en grandes ocasiones. Los de Corberán perdieron a César Tárrega por molestias físicas y fue sustituido por Iker Córdoba.
El Sevilla lanzó una ofensiva que culminó en una volea de Sierra y en un disparo cruzado de Agoumé. El partido estuvo parado por un golpe involuntario muy duro de Sato a Suazo, del que por fortuna el chileno pudo recuperarse.







